Del 28 de septiembre al 8 de octubre se celebran las fiestas de la Barceloneta, uno de los barrios con más personalidad de la ciudad.

Eso es precisamente lo que hace que reciba miles de visitantes al año y que su playa sea la más famosa de la ciudad. Una situación que puede hacer que esta zona muera de éxito. Los vecinos y vecinas que organizan de forma invisible las fiestas de la Barceloneta recuerdan en el programa de celebraciones que les gusta que les visiten pero necesitan que les respeten.

Tras la reflexión, toca divertirse, que para eso están de fiesta. Las celebraciones tienen un marcado carácter popular, fiel a la esencia del barrio. Del 28 de septiembre al 8 de octubre las calles se asemejarán a una secuela de Piratas del Caribe, salvo por la ausencia notable del (capitán) Jack Sparrow. El día grande es el sábado, San Miqel. La juerga empieza de buena mañana, con los trabucaires disparando a todo el mundo con sus disparos. Poco después, un cañón que lanza caramelos saldrá desde la plaza para alegrar a la chavalada (sale a las 10:00, madrugar en findes nunca costó tan poco).

Conviene que te eches la siesta después de los trabuco-despertadores, porque por la tarde hay más. Desde el muelle de la Torre del Rellotge se hará una degustación de pescado y crustáceos. Un pasacalles y un correfoc custodiado por diables, gegants, gralles y el bestiario de la barceloneta se encargará de que las calles huelan a fiesta y pólvora. El domingo, la agrupación hará que el fin de la semana no sepa a agua de mar con las Havaneras, un tipo de canción de taberna que hace años se escuchaba por las calles de la Barceloneta. Al final de la actuación servirán ron quemado.

fiestas de la barceloneta
El cañón que dispara caramelos | Ajuntament de Barcelona.
Fin de la fiesta

El sábado 6 de octubre se hará el pasacalle del mascarón de proa del Negre de la Riba, los restos de una embarcación que llegó a la Barceloneta en el siglo XVIII. Su inquietante aspecto hizo que en aquella época fuera una especie del hombre del saco. Un último correfoc y el tan querido cañón volverán a recorrer la Barceloneta para preparar el gran final: un espectáculo de fuegos artificiales.

Historia de la Barceloneta

Se construyó en 1753 para las personas que se habían quedado sin casa tras los derribos motivados por las obras de la Ciudadela en la Ribera. Se edificó sobre unos terrenos inicialmente insalubres pero la voluntad de hacerlos habitables hizo que el proyecto se convirtiera en uno de los mejores ejemplos del barroco peninsular. Las primeras actividades y oficios del barrio estaban (obviamente), vinculadas al mar, aunque precisamente esa relación con el Mediterráneo propiciaría la instalación de otras industrias, como la metalúrgica o la gasística.

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Playa de la Barceloneta.

 

A mediados del siglo XX Barcelona necesitaba crecer más, por lo que la Barceloneta comenzó a convertirse en un barrio barrio, con sus carpinterías, tiendecitas, pequeños talleres, reparaciones… Su fama como destino turístico de la ciudad llegaría con los Juegos Olímpicos con la remodelación de la playa de la Barceloneta y a partir de ahí, la apertura de nuevos hoteles, bares y restaurantes.

 

Imagen destacada: gegantsdelpi.cat