Vivir en Barcelona es sinónimo de multiculturalidad, buen tiempo, gastronomía, modernismo y moderneo.

Tanto si acabas de llegar como si eres de aquí, sabes que vivir en Barcelona es, cuanto menos, una experiencia de lo más completa. Los primeros días son abrumadores: el ajetreo de La Rambla, la belleza de los edificios, los coches y las bicis que no miran por donde van, las habitaciones “coquetas” a 700 euros el mes… Sin embargo, poco a poco te vas acostumbrando y dando cuenta de que no hay lugar mejor para vivir una aventura que la capital catalana. Seguro que reconoces situaciones como…

1. Barcelona es más grande de lo que parece: sobre todo si quieres recorrerla de cabo a rabo. Tienes 102 km2 preciosos para descubrir. Hay valientes que se han atrevido a ir desde el la Font Màgica de Montjuïc al Park Güell andando; que por poder se puede pero terminas con los pies hechos papilla.

2. La Rambla es la calle más imprevisible de la ciudad: puedes encontrarla llena de gente, semivacía (especialmente a primera hora de la mañana), acogiendo una manifestación, un concierto improvisado, como reina de la noche… Esa versatilidad es, precisamente, lo que la llena de vida y la hace tan especial.

rambla de santa mónica.
Vista aérea de la Rambla de Santa Mónica.

 

3. Encontrar un piso bueno bonito barato y céntrico es tan posible como encontrar sangre de unicornio rosa. En serio, el tema vivienda es la jungla. Lo de Allan Parris en Jumanji fue coser y cantar. Con suerte, puedes apuntarte al Habitatge de Barcelona y que el Ayuntamiento te conceda un piso. Si no, asume que más de la mitad de tu sueldo va dirigido a vivir.

Rastreando chollos

4. La noche es tuya: ¿qué quieres hidromiel y heavy metal? Te vas a Marina o a cualquiera de estos bares ¿Que eres más de rock? Al Gótico ¿Hippie bohemio/a? Raval ¿Quieres jazz y blues en vivo? A la Plaça Reial se dijo. Bares hay para todos los gustos. Excusas para volver a casa en avanzado estado de descomposición, también.

 

5. Es imposible no aprender un poquito de catalán: aunque sean cosas básicas como moltes gràcies, llamar a los sándwich mixto bikinis, a las deportivas bambas y los vaqueros tejanos o dar las gracias con un merci.

6. Imposible que te la cuelen: para llegar a ese estado de sabiduría te han tenido que robar la cartera o ser testigo de cómo meten la mano en el bolsillo de algún turista despistado; sentarte en la terraza que no era y pagar (literalmente) las consecuencias, pasarte dos días de resaca porque te sirvieron garrafón, o dos días en el baño por esas bravas maluchas pero carísimas… Enseguida desarrollas un olfato especial para los timos y las tourist traps que también te convierte en…

7. …¡Rastreator de los chollos! Precisamente por esta experiencia sabes dónde están los mejores descuentos, los bares en los que comer y beber a cuerpo de rey y los restaurantes y coctelerías chic que, aunque “piquen”, merecen la pena.

vivir en barcelona
Bar de vinos en Barcelona

 

Cosas que odias

8. Cruzar las calles es un deporte de riesgo: especialmente cuando el semáforo está en ámbar y la persona al volante en cuestión va con prisa. La Diagonal es el nivel master. 

9. Odias los chaflanes: a ver, señor Cerdà, nadie niega que su plan urbanístico fue la pera limonera pero resultan molestos esos segundos y pasos de más que lleva cruzar de una acera a la otra por culpa de los chaflanes. Es verdad que gracias a ellos Barcelona, vista desde arriba, parece una bandeja de makis y es el sueño de todo TOC pero eso lo hiciste por dar por saco.

10. Te mueves por el metro como Pere por su casa: sabes qué estaciones evitar (transbordo de Gràcia, ejem), que comprar la T-10 sale mucho mejor que ir a base de billetes sencillos y que aunque haya metro al aeropuerto, si vas desde el centro urbano lo mejor es que cojas el Aerobus.

barcelona literaria

 

11. No hace falta irse al abarrotado Park Güell o los bunkers del Carmel para disfrutar de buenas vistas: el parque mirador Miramar, el Castell de Montjuïc, la azotea del Centro Comercial Las Arenas o El Tibidabo también ofrecen una panorámica increíble de la ciudad.

12. Si quieres playa, al Maresme: nada de Barceloneta, siempre está hasta la bandera.

playas cerca de barcelona
Playa en Vilassar de Mar.