En 1931 se solicitó la patente de Cacaolat, el mejor batido de chocolate que ha existido y existirá jamás.

Verano is coming y con él, las ganas de playa, terraceo, helados a las doce de la noche y Cacaolat, el sabor para el que nunca se es lo suficientemente mayor. Esta bebida, capaz de levantarte el humor incluso en los días más tristones, lleva más de 80 años haciendo lo mismo con tus padres, abuelos y bisabuelos. Ha pasado el tiempo y a pesar de los vaivenes económicos, sigue siendo tu bebida favorita tanto en verano como en invierno. Esta es su historia.

El primer Cacaolat lo elaboró Joan Viader Roger en 1931. Joan era hijo de Marc Viader Bas, fundador de la sociedad anónima Letona y propietario de la Granja Viader, a pocos pasos de La Rambla (carrer d’en Xuclà, 4-6). Ese año, hijo y padre habían estado de Budapest. Durante una boda, les habían servido una bebida a base de leche y cacao que les encantó. Nunca habían probado algo igual. Tan enamorados quedaron de la idea que decidieron producirla industrialmente en Cataluña, donde era desconocida. Al volver y tras varios ensayos, elaboraron el primer batido de cacao del mundo.

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Cartel de Cacaolat de 1933.

 

La fórmula secreta del Cacaolat

A la conocida base de leche, azúcar y cacao le añadieron un ingrediente secreto, por lo que solo unos pocos privilegiados conocen la fórmula que hace que el Cacaolat sea tan especial. Así se ha hecho desde 1931, año en el que se solicitó la patente del producto como “bebida nutritiva refrescante”. El invento sirvió para aprovechar la leche desnatada que nadie consumía, ya que en aquel entonces se preferían productos más grasientos como la mantequilla.

Una de las cosas que más gustan del Cacaolat son los posos de chocolate que quedan al final, cuando te has terminado la bebida. Esa guinda final estuvo a punto de desaparecer, ya que los Viader dudaban de si era bueno o no. La bebida y Pepi, su mascota oficial-un niño atlético con una cartera- se presentaron al público en la Fira de Mostras de Cataluña de 1934. Fue un bombazo sin precedentes.

Pepi, el niño de Cacaolat

 

Salvemos Cacaolat

La producción de Cacaolat se vio paralizada entre 1936 y 1950, primero por la Guerra Civil y después por la falta de abastecimiento de cacao de calidad. Después de este parón de quince años, el batido de chocolate preferido de los catalanes volvió con una fuerte campaña publicitaria. Se popularizó la famosa frase de contra el frío, Cacaolat caliente y a lo largo de las décadas, ha apoyado activamente al deporte nacional, adoptado a Copito de Nieve y superado los 80 años de vida. Incluso superó una crisis importante en 2011, cuando estuvo a punto de desaparecer de los supermercados. Cuando se hizo pública la noticia, las redes sociales estaban que echaban chispas con el hashtag #salvemoscacaolat.

Puede que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán el Cacaolat.

Imagen de portada: Cacaolat.