El festival gastronómico Tast a La Rambla se supera a sí mismo y alcanza un 80% de afluencia de público barcelonés.
La semana pasada pasear por la parte baja de La Rambla (la de Santa Mónica) se convirtió en una verdadera delicia. Un conjunto de casetas alumbradas por pequeñas bombillas, abarrotadas de público, formaban lo que ya se ha convertido en una tradición: el Tast a La Rambla. Esta gran fiesta de la gastronomía, celebrada entre el 7 y el 10 de junio, fue un batiburrillo de tapas de autor, foodies curioso/as, música en vivo, talleres de cocina a lo MasterChef y charlas. Todo esto marcado por el espíritu del 17A, ese que demostró que barceloneses y barcelonesas se enorgullecen del paseo y lo disfrutan con una sonrisa. Barcelona no tiene miedo y, como reza el cartel del Amaya, tiene un parell de mandonguilles.

La quinta edición del Tast a La Rambla cierra con 63.000 visitantes y 120.000 degustaciones en tan solo cuatro días. Durante este tiempo, cuarenta bares y restaurantes de prestigio del paseo barcelonés han ofrecido sus mejores creaciones por cuatro euros. La tapa más vendida ha sido el bocadillo de chipirones de Casa Nova. No había más que comprobar la enorme cola que se formaba frente a su puesto para demostrarlo. Fuera la hora que fuese, siempre había que esperar. Eso sí, con paciencia y alegría, que esta fiesta es para todo/as. La medalla de plata y bronce se la han llevado el canelón frío de salmón marinado con teriyaki, guacamole y emulsión de espirulina del Nectari y de la hamburguesa ibérica de El Filete Ruso.

Las tapas ganadoras de este año tenían un corte más clásico. La dorada marinada y soasada, jugo escabechado de “Fricandó” y habitas de Fonda Espanya se llevó el premio Tast a La Rambla 2018 y el Mar i Muntanya de Casa Guinart, el de la tapa más ramblera.

Viaje a Asia
Barcelona tenía ganas de probar cosas nuevas y el Tast a La Rambla ha superado sus expectativas. Ejemplo de estas ansias de descubrir ha sido la sección Asia Street Food, que muestra el interés gastronómico que la gastronomía del Lejano Oriente despierta. Con motivo de su décimo aniversario, el restaurante Dos Palillos organizó sesiones de cocina en directo y actividades relacionadas con la cultura de China, Japón o La India. De forma paralela, desde el Tast se ha apelado a la solidaridad desde el proyecto Remenja’mmm para frenar el despilfarro de alimentos sobrantes de la restauración.

Imagen de portada: Tast a La Rambla
