El fantasma de Canaletas dio más de un susto a las señoritas que, a mediados del siglo XIX, se acercaban a la fuente para recoger agua.
Cuando hablamos del fantasma de Canaletas no nos referimos a ese culé trasnochador que al dÃa siguiente deambula por La Rambla cual zombie. Tampoco al seguidor del Real Madrid que saca pecho cuando el Barça pierde ante su equipo. Se trata de un espectro que, en la Barcelona pre modernista, se dedicaba a asustar a las jóvenes que se reunÃan en la fuente para recoger agua.
CorrÃa el año 1845 y Canaletas aún no era en rincón futbolero que es a dÃa de hoy. De hecho, ahà se situaba antiguo portal de Sant Sever. Estaba presidido por dos torres denominadas Canaletas, ya que por aquà pasaban los canales que abastecÃan Las Ramblas y el Raval. Era frecuente que las mujeres se acercaran a la fuente más cercana para llenar cántaros y cubos de agua. Nuestro fantasma estaba al tanto de esto y, un dÃa, se atrevió a cortejar a dos jóvenes.
Cuentan las crónicas de la época que solÃa deambular por las ruinas de un cuartel de artillerÃa que habÃa al principio de La Rambla. VestÃa de blanco o negro, a veces con sudario y otras, con una capa. Un dÃa se acercó a dos señoritas que estaban rellenando sus cántaros para piropearlas. El resultado no fue el esperado ya que en vez de corresponderle, estas huyeron espantadas. El First dates más desastroso que se recuerda.

Un fantasma mediático
El asunto no termina aquÃ. El Diario de Barcelona se hizo eco de este suceso, explicando que aquellas mujeres permanecÃan en sus casas enfermas del susto. También explica que aparición de este fantasma no sentó muy bien a los vecinos de la época. Cada noche le esperaban en la fuente armados con palos y garrotes para convencerse de su existencia. Llegaron a concentrarse hasta doscientos hombres y las autoridades recibieron órdenes de vigilarlos para impedir escenas ridÃculas. TemÃan más que alguno de ellos se descontrolara que a un ser del Más Allá.
El fantasma de Canaletas se dio por aludido y desde luego, no volvió a hacer de las suyas. Nunca se supo de él, aunque La Rambla y sus alrededores continuaron siendo una zona de sucesos paranormales. Aquà puedes leer algunos de ellos.
