Investigadores de La Universidad Autonónoma de Barcelona (UAB) han mapeado las zonas de Barcelona con más vida urbana.
Profesionales del Departamento de Geografía y del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) han analizado y realizado el primer mapa de los barrios con más vida urbana de Barcelona. Se trata del primer estudio que sintetiza y aplica las ideas de la activista Jane Jacobs sobre cómo deben configurarse las ciudades para tener vida en sus calles. De este modo, una de las conclusiones es que el 25% de las zonas de Barcelona tienen una vitalidad alta, el 35% moderada y el 40% baja.
Según Xavier Delclòs, uno de los investigadores del estudio, “El índice JANE nos permite entender dos elementos clave: por un lado, que la forma en que diseñamos y construimos las ciudades resulta en entornos con niveles de vida urbana muy diferentes y, por la otra, en el caso concreto de Barcelona , que podemos encontrar entornos con una elevada vitalidad en lugares más bien periféricos y en barrios tradicionalmente humildes y, por tanto, no sólo en el centro de la conurbación”.

Peligro de sobrepoblación
Es el caso de la Rambla de Prim (Sant Martí) o Vía Júlia (Nou Barris), ejemplos con una alta actividad de vida callejera. Contrasta con la Vila Olímpica, el 22@ en Poble Nou o la zona de Diagonal Mar, zonas que nacieron con las Olimpiadas y que presentan un nivel de vida urbano más bien bajo. Por supuesto, Ciutat Vella, con su Barrio Gótico, La Rambla o El Raval, presenta un nivel de actividad muy alto. En ese sentido, los investigadores tienen un aviso que dar: el fenómeno del turismo que se da tanto en este distrito como en Gràcia o Poble Nou puede hacer que se conviertan en escenarios de sobrepoblación o gentrificación.
Para la elaboración de este estudio los investigadores se han basado en seis indicadores: densidad de gente, hogares y edificios; diversidad en los usos de estos edificios; oportunidades de contacto (islas, calles); mezcla de edificios antiguos y nuevos; accesibilidad (distancia al transporte público y en las calles para peatones) y distancia a los espacios «frontera», como hospitales o zonas verdes.
