Un grupo de vecinas y el CSIC se alían para impedir el olvido de la tradición de la comunidad gitana de Barcelona .

La historia de Barcelona no puede explicarse sin aludir a la comunidad gitana del Raval ¿Qué sería si no, de la rumba catalana, Peret o Carmen Amaya? La calle de la cera misma era conocida como la ‘calle de la alegría’. Todos esos recuerdos se pierden poco a poco en el tiempo, como el eco de los acordes de una guitarra. Un mural con el mensaje ‘La rumba de Barcelona que sona sense parar’ no es suficiente. Por eso, un grupo de mujeres de las Asociaciones Carabutsí e Inter-Acció, con la ayuda de la Institución Milá y Fontanals (IMF) del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), se han unido para recabar en las raíces gitanas del antiguo Barrio Chino. Una tradición que no debe desaparecer.

Esta alianza se traduce en dos proyectos. El primero, Conociendo el pasado para construir nuestro futuro, es una recopilación de 3.000 fotografías y una hemeroteca interesantísima de entrevistas, canciones y testimonios. Araceli González, antropóloga del CSIC, asegura que “este proyecto va a ayudar a mostrar la Barcelona más plural y diversa “en unos tiempos en los que la convivencia es más necesaria que nunca”.

Lo ideal es que toda esta información se suba a una página web para poder consultarla o la creación de un museo urbano de la cultura gitana. No solo en El Raval, sino en otros barrios con recorrido como Gràcia u Hostafrancs. Las integrantes de esta iniciativa esperan convertirse en guías turísticas para relatar el origen de la rumba catalana, y aquí es donde entra el segundo proyecto, Rumbo a la Rumba: pasado y presente de los gitanos y gitanas del Carrer de la Cera.